¡Ay cariño, qué dilema tengo! El ánfora que habíamos acordado que te compraría, es tan bonita y tiene tan buena pinta, que ahora, no sé si usarla para que Golfo beba agua o para guardar sus chucherías.
Espero comprendas que no quiera desperdiciarla para el fin que pretendías. Pero tranquilo que no soy tan desalmada, sabiendo el pánico y de tu exacerbado pavor a que te echen tierra encima antes taparé tu cara con una toallita.

image123-1

2 comentarios en “Su última voluntad

Deja un comentario