Mes: febrero 2013
Un regalo tuyo en mi cama
“Tengo que buscar a quién dárselo, que lo entienda y que lo necesite y por supuesto, no que tenga mis mismas inquietudes, tendré que hacer un repaso a mis amigas”. Lo pensaba al tiempo que iba llenando bolsas.
“No, a Sofía no… en esta irá el calzado… demasiado estirada… estas marrones, qué gasto inútil… a Carmen, ¡tampoco! se parece más a mí que ninguna… también me las compré en azul marino… le sobra el dinero, quizá a Encarna… aunque son cómodas… ¡qué bah!, con lo gorrona que es, capaz de venderlo en el mercadillo… todas a la bolsa… y ¿Cristina?… estos botines y los zapatos de fiesta… acaba de separarse… no volveré a ponérmelos, en esta más grande, meteré los bolsos… y con dos niños, pero ¡qué digo!… todos dentro… a Cristina, ¡no!, se ofendería… el blanco y estos dos marrones… demasiado orgullosa, y ¿Estrella?, ¡pues claro! es mi antagonista… y los monederos… no le gusta leer… con los bolsos, todos juntos… no se pierde el Sálvame… ¡uy qué color más mono!… le encantan los toros… es igual, fuera de mi armario… jamás ha pisado un camping… ésta cartera es horrible… y va a misa todos los domingos, es la candidata perfecta… también a la bolsa y ésta billetera, no pienso usarla más… han despido a su marido… estos cintos no quiero ni uno… cómo se puede acumular tanto habiendo gente con tan poco… sí, Estrella, es perfecta… ¿y esta cazadora?… creo que tenemos la misma talla… hasta con etiqueta… y el chaquetón, también dentro, a la bolsa… a pesar de todo es buena gente… y el abrigo que me lo regaló Pedro, dónde lo puse… pobre animal, me lo imagino corriendo por la selva, los de ahora son de criadero… aquél San Valentín, aquí está, ¡bah, con lo despistado que es… aunque no sé qué es peor… ¡ni se acuerda!… bueno, creo que ya he terminado, no hay objetos en mi armario que antes poseyeran una vida”.
A Estrella no le sorprende que su amiga quiera deshacerse de toda su piel, sabe que es animalista.
En la habitación se prueba el abrigo y queda fascinada. Le pregunta que si a Pedro le parecerá bien… “ni se lo he dicho”, le contesta.
Estrella se va feliz con todo lo que su amiga le ha dado. Decididamente las dos, han salvado a dos pájaros de un tiro.
Cuando por la noche su marido y ella suben al dormitorio, advierten que sobre la cama hay un fular negro con rosas amarillas. Los dos al tiempo exclaman…
“¡Anda, mira, Estrella ha olvidado su pañuelo! ”, «¿Qué hace aquí el pañuelo de Estrella?»
Perpleja, hace un recuento de toda la piel que le ha regalado a Estrella, mirando a Pedro se pregunta, cuánto tiempo hará que él lleva regalándole la suya.
Mamá, ¿dónde está el abuelo?
Felipe estaba triste. Recientemente había fallecido mi padre y aunque todos lloramos su pérdida, él fue quién más notó su ausencia. Tenían una relación muy especial.
Seguía despertándose por la noche, iba a su cama y allí se quedaba dormido. Llegaba del colegio y lo buscaba. Pensé que sacándole de casa unos días, mitigaríamos su pena. Decidimos llevarle a un parque de atracciones, aprovechando así, las vacaciones de Semana Santa.
Cuando embarcamos, para él su primera vez, parecía emocionado. Tomó asiento y sin ayuda nuestra, se puso el cinturón de seguridad. Nos sorprendió lo feliz que estaba, hasta bromeaba con un libro de dibujos que sacó de su mochila…“estamos dentro del dinosaurio más grande, el sauroposeidón, el lagarto dios de los terremotos”.
Me congratulé, Felipe sonreía de nuevo.
Cuando alcanzamos altura, contemplaba con insistencia las nubes. Movía su cabeza de un lado a otro para volver de nuevo su vista hacia la ventanilla. Empezó a ponerse algo tenso, en su cara un rictus de impaciencia.
-¿Qué te pasa Felipe, no te encuentras bien?
– Es que no le veo…
– A quién cariño…
-Al abuelo mamá, dónde está el abuelo, ¿no me dijiste que estaba aquí arriba?.
ENE116. MAMÁ, ¿DÓNDE ESTÁ EL ABUELO?, de Mª del Rosario Val Gracia
La magnífica ilustración la soñé, pero al despertar vi que era una maravillosa realidad. El artista es Juanlu, visitad su blog para que comprobéis que lo de artista se le queda corto.
Gracias Juanlu.




