Publicado en ¡Basta ya!, Microrrelatos indignados, Premios y Regalos, Wonderland

«La cesta de la compra» relato ganador en Wonderland

Se levanta temprano y como cada mañana, no hace la cama. Tampoco se quita el pijama, tiene la fea costumbre de acostarse vestido. Sale con frío, sin sus Nike, sin el Actimel; no se acuerda de alimentar sus defensas. Le acompañan; un palo, un saco y un pañuelo que su madre le ata al cuello. Era de su padre, ahora, él es el hombre de la casa… “cúbrete hasta los ojos, no respires el humo traicionero”.
Tras recorrer el largo camino, divisa la montaña, cuando se acerca, no hay mucho donde rascar, una veintena de niños se le ha adelantado.

Esta imagen no me ha costado nada encontrarla, en la red hay millones de ellas, triste realidad de la que TODOS somos culpables.

Esta imagen no me ha sido difícil encontrarla, hay miles de ellas por la red. Una triste y desvergonzada realidad de la que TODOS somos culpables.

Elegido el 28 de marzo en Wonderland.

http://blog.rtve.es/wonderland/

wonderland

Publicado en Esta noche te cuento

«Madrugada, carretera, lluvia, los pequeños…»

Son las diez de la mañana y sale con Golfo a la calle. Saluda a la gente, sonriendo. Tras quince minutos, vuelve a casa.
Cuelga la correa y la sonrisa en el perchero. Se pone sus deprimidas zapatillas, se ciñe a su bata de condena. Se amarra el pelo en una cola. Va en busca de él, empuja su silla de ruedas. Rebusca en su ánimo y saca una nube para cada ojo. En la cocina, se sirve un café, negro, cargado, sin alegría, y un bol de crujientes lamentos, los mastica de uno en uno:

¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
¡Quisiera morirme… pero no puedo!

Las cuatro de la tarde, desata su pelo, descuelga la correa del perro, se coloca la sonrisa…

IMG_6696Este microrrelato participa en la 1ª propuesta del año 2015, en «esta noche te cuento»

48. Madrugada, carretera, lluvia, los pequeños… (Rosy Val)

Publicado en CONCURSOS VARIOS, LA COPA DE ENTC

No te pases de castaño a oscuro

¿Una cajita de cerezas? buenísimas… son del Jerte, mire qué pinta tienen…
-No, gracias.
-¿Y un quesito? de la Mancha, auténtico…
-No, gracias, cóbrese.
-Quiza unas fresas, directamente de Huelva…
-No necesito nada, por favor, ¿podría cobrarme?
-Y unos chicles… los tengo de oferta; melón, sandía, mandarina, kiw…
– ¡¡¡ME COBRA DE UNA PUÑETERA VEZ!!!
Con un frío que pelaba, muy propio del mes de enero, mi mujer entró en el coche y mientras lo arrancaba refunfuñaba airada…
«¡Qué plasta, todos los sábados igual, encima que le hago su trabajo!, ¿será caradura el tío?»
Volvió a jurar que no acudiría nunca más a esa gasolinera.