Publicado en Premios y Regalos, Wonderland

Estocolmo no es solo una ciudad, finalista en Wonderland

Te contemplo mientras duermes. Te huelo. Toco tus labios y me levanto antes de que despiertes. Desayuno sola, y te veo marchar. Antes de preparar un nuevo menú—por si vinieras a mediodía—, tiro el de anoche a la basura.

De primero; sopa de respeto con tropezones a las buenas maneras. De segundo; besos al plato rebozados con caricias tiernas. De postre; flan de humor con crujiente de sonrisas acompañado de un espumante amoroso… que te devuelva la pasión, que me quieras como antes, ¡y que mi hermana se vaya a hacer puñetas cuando asegura que tengo ese maldito síndrome!

Gracias, Wonderland, por este incentivo tan maravilloso.

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ENHORABUENA A TODOS MIS COMPAÑEROS, AQUÍ EL ENLACE PARA QUE LOS LEAIS TODOS…             http://blog.rtve.es/wonderland/
Publicado en Premios y Regalos, Wonderland

Enfermedades raras, finalista en Wonderland

Corría tan aprisa que sus pies perdieron suelo y la elevaron muy alto —acababan de despedirla, justo ahora, con tamaña hipoteca—. La estela de sus lágrimas variaban las hojas de los árboles en deliciosas bolitas azules y… cesaron los contratos basura, los maltratos, la corrupción.

Ante la alarma, el mandamás ordenó talar todos los árboles. Los caza la apresaron y en cuanto pisó el asfalto volvieron los tirones de bolso, las violaciones, las cuentas en Suiza…

Dos prestigiosos siquiatras le diagnosticaron el síndrome de MAD*. La contrataron en el SEPE, como controladora del dispensador “tickets de turno”.

*Miedo Al Desahucio

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Publicado en CONCURSOS VARIOS, El amor y sus cositas

¿Fingir?, no eternamente.

Invité a unos amigos a la casa de la playa, antes de venderla quería despedirme de ella; celebraríamos allí la Noche Vieja y la última Navidad. Les propuse que podían venir acompañados, yo, a cambio, y teniendo en cuenta que la cocina no era mi fuerte ni me consideraba una buena gourmet, me esmeraría en preparar suculentos y originales platos.
Sentados a la mesa y frente a mí, Álvaro, recién llegado a la ciudad a quien no conocía ni quité ojo durante toda la cena. Venía con Laura, mi mejor amiga, un tanto compungida porque había roto con Raquel. “Alguien que come con tan buen gusto, tiene que ser un buen amante” pensé de él antes de llegar a los turrones. Y lo comprobé. Apenas una semana más tarde, entre plato y plato, nos estábamos jurando amor eterno.
Cambié de opinión y descolgué el cartel de “Se vende”. Pasábamos días enteros en la casa y como buena anfitriona me afanaba en una faceta que nunca antes me interesó lo más mínimo. Estaba encantada, mi enamorado no le ponía un pero a mis recetas y empecé a sospechar si no llevarían razón quienes aseguraban que a un hombre se le conquista por el estómago.

Se acercaba mi cumpleaños. Aquella mañana marcera se presentó en mi apartamento con dos regalos. El primero, al tiempo que me entregaba un ardiente beso, me lo deslizó en el dedo. El otro, venía envuelto en un papel rojo pasión; en su impresionante portada podía leerse: “Grandes Chefs”

Me quedé de piedra cuando vi que, en la parte inferior con estiladas y doradas letras, aparecía su nombre.

Relato para el concurso de #CuentosdeNavidad de Zenda Libros

http://www.zendalibros.com/concurso-cuentos-navidad/

Publicado en ¡Basta ya!, Esta noche te cuento, Microrrelatos animalistas

Se separan, o se van de vacaciones

Vais en coche muchas veces, pero hoy le sientes distinto. Igual es porque anoche discutieron. Últimamente lo hacen mucho. Los gritos no te gustan, te asustan, te alteran. A los más pequeños, Sarita y Toni, también les aterra, siempre lloran.
Es la primera vez que te pasa. Te has quedado dormida y no te has enterado del viaje. Te notas rara y la boca pastosa. Tienes sed. No sabes dónde estás. Nunca antes habías venido a este lugar. Le llamas. Él siempre acude. Por qué no viene. Tratas de alejarte, mas no puedes. Le llamas. Por qué tarda tanto. Apenas te sostienes. Ya sale la luna. Tienes frío. Le llamas. Te acurrucas. Tienes sed. Quieres huir, pero no puedes. Le llamas. No sabes qué haces aquí, atada a este árbol.

img_0226La guapa modelo, Nube Val -espero que no se le suba la fama a la cabeza-, ha posado gratuitamente para participar en este evento ¡doy fe! Gracias, preciosa, sin duda, serás recompensada…

Más que un micro, mi colaboración en «esta noche te cuento»,  es una denuncia. Salvaje es el que lo hace, salvaje es quien lo consiente. Por todos aquellos perros que perecen abandonados, colgados y  atados de forma tan inhumana por… ¿un humano?

Amigos, Nube y yo, os damos las gracias por venir hasta aquí.

Publicado en Esta noche te cuento

Picaresca a la rumana

Me lo encuentro cada mañana en la calle donde vivo, con su triste balanceo, su gorra deslucida y una triste mirada. A veces se lo comento a mi marido y me contesta lo de siempre… que así no le ayudo. Pero él sabe que, mientras los actuales mandatarios no decidan ocuparse de estas cotidianas estampas no escucharé sus cansinas reticencias ni el manido proverbio chino de la caña y el pescado y seguiré dándole diariamente su euro.

Conduzco mi coche de camino al trabajo y gracias a un semáforo descubro en el paso de cebra a un joven malabarista que lanza y recoge clavas con agilidad y destreza. Al término de su lucimiento se aproxima exultante a mi coche, que encabeza la fila, y me presenta una flamante gorra. Le sonrió. Se asombra. Cuando el semáforo se abre apenas me da tiempo a echarle el euro. Me alejo, despacio, mirándolo a través del retrovisor… ¡milagro!, le vuelve la cojera.

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http://estanochetecuento.com/picaresca-a-la-rumana/