BUSCANDO A LUISA
Desde hace dos semanas, Rubén se pasa mañana y tarde por ese tablón. Acababa de conocerla, aún no entiende ¡cómo pudo perder el papelito con su teléfono!, ¡estaba tan seguro de haberlo guardado en su cartera…!
Harto de buscar vuelve al piso, llama a la puerta de su vecino de cuarto, éste, invariablemente, estudia. En la cocina se toman una cerveza y como siempre le toma el pelo…
“¡Jope Hugo, siempre aquí metido, empollando, vive un poco la vida, tío!”
Estos comentarios no le hacen mucha gracia, pues sacar su carrera es lo más importante, pero hoy está de buen humor. Cuando Rubén se va de nuevo a buscar en ese gran panel, Hugo vuelve a su habitación, se dirige a la mesa y cierra el tocho de apuntes, bordea el biombo que divide en dos la estancia y acercándose a la cama, una preciosa joven le besa… ¿para qué va a salir si ella viene a buscarle?
Cuando Hugo se encontró en el pasillo, hace catorce días, aquél desamparado y doblado papelito, le pudo la curiosidad. Seguido de aquel número de teléfono un sugerente nombre de mujer… Luisa.
——————————————————————————————————————-
TE ESCRIBO ESTAS CUATRO LETRAS…
Su madre está cansada de tanto gasto y se niega a comprarle más cuadernos y libretas, pero el amor que Dani siente por Anita es tan grande, que necesita seguir plasmándolo por doquier.
Esta mañana unos uniformados han ido a buscarle a su casa y como castigo tiene que fregotear todas las pintadas de la calle. Mientras borra su firma de la última pared, cavila un plan para que no vuelvan a pillarle y trata de averiguar, quién habrá sido el chivato que le ha delatado.
—————————————————————————————————————–
En casa de Luisa Hurtado, http://microrrelatosalpormayor.blogspot.com.es.
Las fotografías están en este otro blog de Luisa, Palabras fotos y días y son obra de Jose Luis Rafael.
Mil gracias a ambos.




