
Categoría: El amor y sus cositas
Como anillo al dedo, elegido para el libro «La primavera la sangre altera»
Se fue la primavera y tú con ella. Mamá sacó del armario tu ropa, recogió tu calzado y guardó vuestras alianzas en una cajita. Desheredada de consuelo se sentó al piano, pero sus dedos se habían olvidado de emocionarnos. Arrinconó sus teclas. Hasta que un día… sus manos regresaron, sus dedos nos deleitaron, como entonces. Me fijé en ellos. Llevaba puestos los dos anillos.

Este microrrelato seleccionado por Diversidad Literaria aparece en el libro «La primavera la sangre altera III».

http://www.diversidadliteraria.com/info-concursos/resultados-concursos/primavera-3/
«El amor de mi vida», finalista en Wonderland
Se mete en la cocina en busca de una cena aniversario; hoy hace tres años que celebraron la Marcha nupcial de Mendelssohn. Se pone los cascos y se reboza en melodías que encajen con su estado de ánimo. Se rellena de melancolía, pocha la cebolla. Cada vez le cuesta más perdonarle. Rehoga el tomate al son de “Corazón partido”.
Amanece. Dos copas vacías y una botella sin abrir languidecen. En unos cascos se diluye “Si tú no estás aquí”. El agua de una afligida bañera hace juego con la salsa de unos espagueti que desde anoche, caducan sobre la mesa.

Imagen de google
Muchas gracias al equipo de Wonderland por elegirlo. Si queréis comprobar lo bien acompañada que estoy, y leer sus estupendos trabajos, acercaos hasta el blog de los organizadores.
http://blog.rtve.es/wonderland/

Cambio de planes
¡Hemos sido tan felices en esta casa!, ¿por qué a los novatos no nos informan, que no siempre es para siempre?
Tu padre al norte, yo al sur. Tú conmigo. Y él, con ella…
Creo que lo llevamos todo, pero no mires atrás, hijo mío, que no se quede con nuestras caras, igual nos visita de nuevo, es un poco despistada, la felicidad a veces repite.
Esto micro lo escribí para “Viernes creativo” creo que fue mi primer micro en el blog de Fernando Vicente, http://elbicnaranja.wordpress.com/ de vez en cuando colgaré alguno de los que vinieron después.
Tres asuntos resueltos
A mí se me mueren todos, aunque yo no participe en sus decesos, y dado que los cementerios, con sus sepulcros, epitafios y toda esa parafernalia, no me gustan ni interesan nada, yo lo dejo en manos del azar y que sea él quien se ocupe… ¡bastante hago con aguantarlos mientras viven!
Con el primero el cielo me lo puso en bandeja. Qué oportuna aquella tromba de agua que lo anegó todo provocando una riada que pasaba, justo, por mi casa. ¡Si hasta arrastraba contenedores y coches! Solo tuve que dejarle en el primer escalón.
Con el segundo fue pan comido. Estábamos disfrutando de un safari cuando nos visitaron unas malas fiebres. Los leones, que lo fisgonean todo, estuvieron varios días merodeando. Finalmente entraron en nuestra tienda, ¡qué suerte la mía poder disponer del jeep en ese momento!
Y con el último fue coser y cantar. Lo introduje en el maletero y aparqué el auto en mi calle. Dormía a pierna suelta -soñando que algún ladrón de coches o un rayo despistado me resolviera el asunto-, cuando un estruendo me despertó. Al asomarme por la ventana vi gente alborotada corriendo de un lado para otro, policías, coches aparcados calcinándose. No reparé en los destrozos ni si había víctimas, solamente una traviesa sonrisa se posó en mis labios…
Hay cosas que el dinero no puede comprar
No eran ricos, ni vivían en una mansión. Lo del yate y los caballos; mentira. Tampoco celebraba sus cumpleaños con suntuosas fiestas.
Hacían vida sencilla. Cenaban, charlaban, veían televisión.
Sus compañeras la envidiaban… por las sobremesas, las veladas en el salón, porque sus padres después, se iban a la cama juntos.
http://www.cincuentapalabras.com/2015/08/hay-cosas-que-el-dinero-no-puede-comprar.html
Odio a las bicicletas
No sé el por qué de esta animadversión, ¡si nunca me han hecho nada!, pero jamás se me ocurrió pedirle una a los Reyes ni me daba envidia ver a amigos montados en ellas. Mis hermanos sí que tuvieron alguna, aunque eso fue antes de nacer yo, justo entonces desapareció papá.
Cada domingo nos reunimos en casa y observo la foto que está sobre el aparador, a la que le falta un trozo. Además de a mamá, Josechu y Felisín, se ve un cachito de lo que parece el manillar de una bici. Como no sacian mi curiosidad empiezo a sospechar, creo que mi madre y mis hermanos están compinchados… también que son los autores de las pintadas que, de vez en cuando, aparecen en el escaparate de la tienda de bicicletas de debajo de casa. Ahora la regenta Rosaura, sobrina de la anterior dueña. Me cuenta que su tía era guapísima, pero que repentinamente se fue de la ciudad y lo abandonó todo. Alguna vez me invita a dar una vuelta. Creo que le gusto, mas yo le digo que las detesto y que no sea tan fresca: ¡Que estoy casado, que tengo una niña y otra en camino!
Mes de julio y mi aportación a «esta noche te cuento» es la de un chico muy especial, más que tontorrón, es buenico…







imagen tomada de la red