Autor: Rosy Val
«La cesta de la compra» relato ganador en Wonderland
Se levanta temprano y como cada mañana, no hace la cama. Tampoco se quita el pijama, tiene la fea costumbre de acostarse vestido. Sale con frío, sin sus Nike, sin el Actimel; no se acuerda de alimentar sus defensas. Le acompañan; un palo, un saco y un pañuelo que su madre le ata al cuello. Era de su padre, ahora, él es el hombre de la casa… “cúbrete hasta los ojos, no respires el humo traicionero”.
Tras recorrer el largo camino, divisa la montaña, cuando se acerca, no hay mucho donde rascar, una veintena de niños se le ha adelantado.
Esta imagen no me ha sido difícil encontrarla, hay miles de ellas por la red. Una triste y desvergonzada realidad de la que TODOS somos culpables.
Elegido el 28 de marzo en Wonderland.
«Madrugada, carretera, lluvia, los pequeños…»
Son las diez de la mañana y sale con Golfo a la calle. Saluda a la gente, sonriendo. Tras quince minutos, vuelve a casa.
Cuelga la correa y la sonrisa en el perchero. Se pone sus deprimidas zapatillas, se ciñe a su bata de condena. Se amarra el pelo en una cola. Va en busca de él, empuja su silla de ruedas. Rebusca en su ánimo y saca una nube para cada ojo. En la cocina, se sirve un café, negro, cargado, sin alegría, y un bol de crujientes lamentos, los mastica de uno en uno:
¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
¡Quisiera morirme… pero no puedo!
Las cuatro de la tarde, desata su pelo, descuelga la correa del perro, se coloca la sonrisa…
Este microrrelato participa en la 1ª propuesta del año 2015, en «esta noche te cuento»
No te pases de castaño a oscuro
¿Una cajita de cerezas? buenísimas… son del Jerte, mire qué pinta tienen…
-No, gracias.
-¿Y un quesito? de la Mancha, auténtico…
-No, gracias, cóbrese.
-Quiza unas fresas, directamente de Huelva…
-No necesito nada, por favor, ¿podría cobrarme?
-Y unos chicles… los tengo de oferta; melón, sandía, mandarina, kiw…
– ¡¡¡ME COBRA DE UNA PUÑETERA VEZ!!!
Con un frío que pelaba, muy propio del mes de enero, mi mujer entró en el coche y mientras lo arrancaba refunfuñaba airada…
«¡Qué plasta, todos los sábados igual, encima que le hago su trabajo!, ¿será caradura el tío?»
Volvió a jurar que no acudiría nunca más a esa gasolinera.

La chica de ayer
Acababa de divorciarse, y sin saber por qué, recordó a Margarita. La nostalgia le llevó al anuario escolar de 1980, ¡allí estaba!, aquella chica tenía algo que la hacía diferente a las demás. Se preguntó, qué habría sido de todos ellos. Llevado por ese interés, se animó a reunirlos, sería la primera concentración de su promoción.
Jugar a identificar las caras con los nombres de sus antiguos compañeros les costó, a unos más que a otros. Decepcionante, que no acudiese Margarita, siendo el motivo especial del acontecimiento, pero lo fue más descubrir, quién se escondía tras ese elegante y apuesto hombre que él no recordaba en su promoción.
Atrapada en su destino…
Se bañaba desnuda en el río y una luna azul le acariciaba el pelo, libre y negro. Mas al despertar, todo seguía igual, su vestido le tapaba hasta los pies.
“Deja de soñar, sufrirás menos”, le aconsejaba su madre desde sus ojos estériles y escondidos en la oscuridad. Pero ella le replicaba rebelde; “Yo no soy como tú ni como ellas, nunca seré de nadie que yo no quiera”.
En alguna otra parte, otra mujer soporta en la piel de su cara un olor que nunca se va…
¡Qué haré sin ti! en Wonderland
Sentada en tu mecedora tu cabeza gacha me dice que algo te inquieta. Tus manos acarician un retrato, ese en el que estás vestida de blanco. Con un dedo señalas al que está a tu lado, me miras, me preguntas por mí y no sé cómo rescatarme.
Porque soy yo quien se pierde cada vez que viajas a las estrellas; el que se vacía cuando te desprendes de uno de nuestros recuerdos; el que poco a poco vas arrinconando en tu niebla; el que se duele de que no me reconozcas.
Te abrazo y te lleno de besos… por si con ellos vuelves.
Imagen prestada de la red
Microrrelato presentado en el concurso Wonderland

Dos micros en «Cincuenta palabras y pico», libro en papel.
Dos micros míos, «Diferentes realidades» y «La ilusión del día», incluidos en el libro de papel: «cincuenta palabras y pico».
Gracias a Alex Garaizar por hacerlo posible.
http://www.cincuentapalabras.com
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Un regalo tuyo en mi cama.
Hacerse vegana. En eso pensaba Rocío cuando la última uva con su respectiva campanada dejaba paso al nuevo año. Liberaría de su armario todo aquello que antes de ser cosa, tuvo vida: bolsos, botas, abrigos… incluido el que le regaló Pedro la Navidad pasada. Estaba segura que al resentido bolsillo de Estrella, la amiga más antagonista del grupo y que llevaba un año en paro, le iba a encantar su decisión.
En la habitación Estrella se prueba el visón, lo manosea con lascivia mirándose al espejo. Le pregunta si a Pedro le parecerá bien… «ni se lo he dicho», le contesta Rocío quitándole importancia. La emocionada Estrella se va con su abrigo y con todo lo que le ha regalado su amiga.
Hoy, ambas, dormirán a pierna suelta.
Por la noche Rocío y Pedro suben al dormitorio. Ambos advierten sobre la cama un fular negro con rosas amarillas:
“¡Anda, mira, Estrella ha olvidado su pañuelo! ”, exclama ella.
“¿Qué hace aquí el pañuelo de Estrella?”, comenta Pedro al mismo tiempo.
Rocio hace un recuento de toda la piel que le ha regalado a su amiga, mira perpleja a su marido y se pregunta, cuánto tiempo hará que él lleva regalándole la suya.
Dime qué lees…
Los expedicionarios se quedaron espantados, unos creyeron ver la estampa de la Muerte, otros, uno de los Jinetes del Apocalipsis y los demás, nada bueno parec… Justo en ese momento se despertó.
“Qué tonterías sueño últimamente. Ayer arrastraba un carrito; la sed, el hambre, lo gris, amenazaban mi existencia. Anteayer me convertía en un enorme insecto. El jueves conducía un coche de caballos mientras todo a mi alrededor ardía. El miércoles me escondía con mi familia en un refugio…”
Empezaba a preocuparse, cuando cayó en la cuenta de que todos esos sueños se hallaban en su estantería y descubría algo maravilloso: de noche revivía las historias de los libros que había leído.
“Ahora mismo, esta vieja solterona, se va a comprar Emmanuelle, ¡faltaría más!”
“Microrrelatos al azar” durará nueve semanas, durante las cuales, puedes opinar, comentar, aportar, lo que prefieras. En casa de Izaskun, la creadora, podrás verlo mucho mejor:
http://misfiliasyfobias.blogspot.com.es/2014/06/micros-del-azar-las-reglas-del-juego.html
Esta semana estamos en casa de Lorenzo: http://utopiasyficciones.blogspot.com.es
La frase de inicio de la segunda semana es…Todas las noches voy a verla trabajar, y cada noche está más maravillosa...







imagen tomada de la red