Publicado en El amor y sus cositas

Doña Engracia

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Pero esta vez, ella lloró al ver a su Paco salir de aquella casa. Agazapada tras las cortinas de mi ventana, se acariciaba el vientre mientras engullía sus lágrimas. Asegurándome que nunca más volvería a pedírmelo, se despidió agradecida por todas las veces que la había dejado pasar.

En el barrio, todos creían que doña Engracia era viuda y que sacaba adelante, gracias a la costura, a sus cuatro lozanas hijas. Eso era lo que a Paco, mi vecino, le llevaba a entrar diariamente a esa casa, y es que la mía, quedaba justamente enfrente. 

26 comentarios sobre “Doña Engracia

  1. Hola Rosy. He tenido que hacer alguna re-lectura pero al final lo he cogido. Me parece un relato muy completo, con una situación cargada de sentimiento que te deja intuir qué historia puede haber detrás. Gracias por compartir y mucha suerte para el próximo 🙂

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  2. Hola Rosy, me ha pasado como a Juan Antonio, no lo había pillado a la primera, el primer párrafo se me hizo un poco confuso, pero bueno luego ya sí lo pillé. Una historia tremenda pero muy real (desgraciadamente demasiado….).
    La última frase es la que nos hace entender todo el «drama».
    Suerte para la próxima Rosy!
    😉

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  3. Al Paco le pillaron por el simple razón que el mundo está lleno de ojos y oídos y no hay secreto que no se desvela.Al menos doña Engracia pudo crecer sus hijos, aunque con manera ilícita pero eficaz. No sé como podéis escribir relatos tan pequeños que dicen tanto la verdad me da envidia. Un beso , Sotirios.

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  4. Hola, Rosy.
    Un micro, tipo ventana indiscreta, pero sin crímenes.
    La historia es muy insinuante con esa doña Engracia y su Paco, de la que te callas mucho más de lo que cuentas y nos dejas con ganas de más chicha. Creo que es perfecto.
    Felicitaciones, super guapa.

    Besos.

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  5. Rosy, lo he tenido que leer más de una vez porque no lo cogía al principio, tiene mucha miga todo lo que insinuas y no dices. No sé porque he recordado a José Luís Lopez Váquez, ese Paco lo hubiera interpretado muy bien él. Tu micro es muy de peli española.
    Besicos muchos.

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    1. Hola Nani, jo, cuánto siento tu dolor de cabeza, jeje
      Reconozco que no me gusta escribir con demasiada obviedad, pero claro, hay que saber hacerlo sin que el lector se vuelva loco.
      ¿Sabías que me encanta verte pasear por mi pinar?
      Un abrazo

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    1. ¡A que son preciosas!, esas orquídeas, pertenecen a una buena amiga.
      Me gusta que te hayas fijado en ese detalle, aunque la dueña de la casa es la única que no tiene nada que esconder.
      Un abrazo y muchas gracias porque tus comentarios siempre me sirven para aclarar ciertos detalles.

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  6. Ay! yo creí, al principio, que había una discordancia de tiempos verbales. Pero¡no! no es así. Has creado un relato con un juego muy preciso que obliga a releerlo un par de veces para no perderse en el entresijo del triángulo.

    Me encanta. Y tus orquídeas también. Son preciosas. ¿Son tuyas?…. ¡un besazo y que tengas mucha suerte con los «suspiros»! Feliz fin de semana.

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    1. Me encanta tu comentario, denota que he conseguido lo que pretendía.
      Gracias, Laura, valoro Mucho tu apreciación.
      Un honor que me visites.

      Las orquídeas son de una amiga, la ventana también, jajajaj
      Un abrazo

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  7. La protagonista de la historia, como en tantas historias que se han dado en este país: la ventana, esta vez sin visillo y con unas orquídeas preciosas. Entre líneas se lee más por lo que callas que por lo que cuentas entre ese trío entre Paco, Doña Engracia y sus cuatro hijas.
    Un besazo Rosy

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