Pero esta vez, ella lloró al ver a su Paco salir de aquella casa. Agazapada tras las cortinas de mi ventana, se acariciaba el vientre mientras engullía sus lágrimas. Asegurándome que nunca más volvería a pedírmelo, se despidió agradecida por todas las veces que la había dejado pasar.
En el barrio, todos creían que doña Engracia era viuda y que sacaba adelante, gracias a la costura, a sus cuatro lozanas hijas. Eso era lo que a Paco, mi vecino, le llevaba a entrar diariamente a esa casa, y es que la mía, quedaba justamente enfrente.
Hola Rosy. He tenido que hacer alguna re-lectura pero al final lo he cogido. Me parece un relato muy completo, con una situación cargada de sentimiento que te deja intuir qué historia puede haber detrás. Gracias por compartir y mucha suerte para el próximo 🙂
Hola Rosy, me ha pasado como a Juan Antonio, no lo había pillado a la primera, el primer párrafo se me hizo un poco confuso, pero bueno luego ya sí lo pillé. Una historia tremenda pero muy real (desgraciadamente demasiado….).
La última frase es la que nos hace entender todo el «drama».
Suerte para la próxima Rosy!
😉
Sí me temo que hay que repasarlo, pero como bien dices la última frase lo aclara.
Gracias Pulga, mañana si cuelgas el tuyo, pasaré a leerlo por tu blog.
Suerte también para ti.
Al Paco le pillaron por el simple razón que el mundo está lleno de ojos y oídos y no hay secreto que no se desvela.Al menos doña Engracia pudo crecer sus hijos, aunque con manera ilícita pero eficaz. No sé como podéis escribir relatos tan pequeños que dicen tanto la verdad me da envidia. Un beso , Sotirios.
Hola, Rosy.
Un micro, tipo ventana indiscreta, pero sin crímenes.
La historia es muy insinuante con esa doña Engracia y su Paco, de la que te callas mucho más de lo que cuentas y nos dejas con ganas de más chicha. Creo que es perfecto.
Felicitaciones, super guapa.
Rosy, lo he tenido que leer más de una vez porque no lo cogía al principio, tiene mucha miga todo lo que insinuas y no dices. No sé porque he recordado a José Luís Lopez Váquez, ese Paco lo hubiera interpretado muy bien él. Tu micro es muy de peli española.
Besicos muchos.
Hola Nani, jo, cuánto siento tu dolor de cabeza, jeje
Reconozco que no me gusta escribir con demasiada obviedad, pero claro, hay que saber hacerlo sin que el lector se vuelva loco.
¿Sabías que me encanta verte pasear por mi pinar?
Un abrazo
Rosy, en este relato reta al lector, y eso es bueno. Me gusta porque todos los personajes tienen algún motivo para ocultarse. Buen micro, bonitas orquideas.
¡A que son preciosas!, esas orquídeas, pertenecen a una buena amiga.
Me gusta que te hayas fijado en ese detalle, aunque la dueña de la casa es la única que no tiene nada que esconder.
Un abrazo y muchas gracias porque tus comentarios siempre me sirven para aclarar ciertos detalles.
Ay! yo creí, al principio, que había una discordancia de tiempos verbales. Pero¡no! no es así. Has creado un relato con un juego muy preciso que obliga a releerlo un par de veces para no perderse en el entresijo del triángulo.
Me encanta. Y tus orquídeas también. Son preciosas. ¿Son tuyas?…. ¡un besazo y que tengas mucha suerte con los «suspiros»! Feliz fin de semana.
La protagonista de la historia, como en tantas historias que se han dado en este país: la ventana, esta vez sin visillo y con unas orquídeas preciosas. Entre líneas se lee más por lo que callas que por lo que cuentas entre ese trío entre Paco, Doña Engracia y sus cuatro hijas.
Un besazo Rosy
Hola Rosy. He tenido que hacer alguna re-lectura pero al final lo he cogido. Me parece un relato muy completo, con una situación cargada de sentimiento que te deja intuir qué historia puede haber detrás. Gracias por compartir y mucha suerte para el próximo 🙂
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Pues Juan Antonio, tengo tu comentario aquí también…
¡¡¡GRACIAS DE NUEVO!!!
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Hola Rosy, me ha pasado como a Juan Antonio, no lo había pillado a la primera, el primer párrafo se me hizo un poco confuso, pero bueno luego ya sí lo pillé. Una historia tremenda pero muy real (desgraciadamente demasiado….).
La última frase es la que nos hace entender todo el «drama».
Suerte para la próxima Rosy!
😉
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Sí me temo que hay que repasarlo, pero como bien dices la última frase lo aclara.
Gracias Pulga, mañana si cuelgas el tuyo, pasaré a leerlo por tu blog.
Suerte también para ti.
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Al Paco le pillaron por el simple razón que el mundo está lleno de ojos y oídos y no hay secreto que no se desvela.Al menos doña Engracia pudo crecer sus hijos, aunque con manera ilícita pero eficaz. No sé como podéis escribir relatos tan pequeños que dicen tanto la verdad me da envidia. Un beso , Sotirios.
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Es que no se puede hacer sufrir tanto…
Gracias por pasearte por este pinar, hoy brilla el sol, así da gusto.
Un abrazo Soti.
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En el deporte de la ventana también seríamos campeones del mundo, je je.
Saludos Rosy, nos vamos leyendo.
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Y en lo otro, Miguel, me temo que en lo otro también…
😦 jajajaja
Salud y suerte…
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Ay, ese Paco, está hecho todo un benefactor de viudas y un traidor de legítimas. Si no fuera por las vecinas…
Un saludo
JM
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A lo peor sale perdiendo, o no… vaya usté a saber.
Gracias por pasar por aquí.
Saludos Juan
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Hola, Rosy.
Un micro, tipo ventana indiscreta, pero sin crímenes.
La historia es muy insinuante con esa doña Engracia y su Paco, de la que te callas mucho más de lo que cuentas y nos dejas con ganas de más chicha. Creo que es perfecto.
Felicitaciones, super guapa.
Besos.
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Gracias preciosa…
UN BESO
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Al final en un barrio chico todo se sabe.
Buen relato Rosy. Quizá triste, pero deja poso, y al fin y al cabo, de eso se trata.
Suerte para la siguiente. Saludos.
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Las cosas al final siempre salen, y de ese tipo, más.
Gracias por visitar este pinar.
Suerte también para ti.
Un saludo
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Rosy, lo he tenido que leer más de una vez porque no lo cogía al principio, tiene mucha miga todo lo que insinuas y no dices. No sé porque he recordado a José Luís Lopez Váquez, ese Paco lo hubiera interpretado muy bien él. Tu micro es muy de peli española.
Besicos muchos.
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Hola Nani, jo, cuánto siento tu dolor de cabeza, jeje
Reconozco que no me gusta escribir con demasiada obviedad, pero claro, hay que saber hacerlo sin que el lector se vuelva loco.
¿Sabías que me encanta verte pasear por mi pinar?
Un abrazo
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Rosy, en este relato reta al lector, y eso es bueno. Me gusta porque todos los personajes tienen algún motivo para ocultarse. Buen micro, bonitas orquideas.
Saludos.
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¡A que son preciosas!, esas orquídeas, pertenecen a una buena amiga.
Me gusta que te hayas fijado en ese detalle, aunque la dueña de la casa es la única que no tiene nada que esconder.
Un abrazo y muchas gracias porque tus comentarios siempre me sirven para aclarar ciertos detalles.
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El que va a llorar ahora va a ser Paco.
Besos.
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Jajajajaj sí, me temo que ahora le toca a él…
Otro para ti
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Ay! yo creí, al principio, que había una discordancia de tiempos verbales. Pero¡no! no es así. Has creado un relato con un juego muy preciso que obliga a releerlo un par de veces para no perderse en el entresijo del triángulo.
Me encanta. Y tus orquídeas también. Son preciosas. ¿Son tuyas?…. ¡un besazo y que tengas mucha suerte con los «suspiros»! Feliz fin de semana.
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Me encanta tu comentario, denota que he conseguido lo que pretendía.
Gracias, Laura, valoro Mucho tu apreciación.
Un honor que me visites.
Las orquídeas son de una amiga, la ventana también, jajajaj
Un abrazo
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Es el micro araña: bien tejido y fuertemente preparado para la víctima.
Saludos
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La víctima? te refieres al lector?… me gusta 🙂
Gracias nelmoran.
Un abrazo
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La protagonista de la historia, como en tantas historias que se han dado en este país: la ventana, esta vez sin visillo y con unas orquídeas preciosas. Entre líneas se lee más por lo que callas que por lo que cuentas entre ese trío entre Paco, Doña Engracia y sus cuatro hijas.
Un besazo Rosy
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Cuántas historias ocultas, ¡Ay si las ventanas y las puertas hablaran!
Gracias Pilar
Un abrazo
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