Calor de hogar

Había cambiado la forma de vernos y amenazó con irse. Porque estaba harta. De nosotros, de sus hermanos, de cariños, besos y arrumacos. ¡A nosotros, más que un sueño, nos parecía un mentira que a sus treinta y tres decidiera dar el paso! 

Me pidió que le acompañara a ver uno, amplio, con buen precio, en una excelente zona, con dos chicas universitarias, un médico…

 «Mamá, que dejo el piso». Me dijo por teléfono apenas un mes de cambiarse.

«Pero hija, si es perfecto y tus compañeros son majísimos». 

«Sí, mamá, el piso está bien y mis compañeros son muy majos pero les noto algo fríos y distantes… tengo que seguir buscando». 

Lo teníamos clarísimo, al mes sabíamos que volvería a casa.

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Microrrelato presentado a ENTCERRADO 1… de maneras y regresos

Frase de inicio; Había cambiado la forma …

Frase final; … sabíamos que volvería.

Respuestas

  1. Es que no hay nada como el calor del hogar. Nuestros hijos saben mucho de eso y de que no les queda otra…
    Buen relato Rosy. Me alegra leerte y espero que tengas un feliz 19.
    Besicos muchos.

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    1. Nani, no sé cómo agradecer tu fidelidad, aunque sabes que es mutuo, ese cariño es un buen incentivo para seguir juntando palabras. Un abrazo grande.

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About the author

Sophia Bennett is an art historian and freelance writer with a passion for exploring the intersections between nature, symbolism, and artistic expression. With a background in Renaissance and modern art, Sophia enjoys uncovering the hidden meanings behind iconic works and sharing her insights with art lovers of all levels. When she’s not visiting museums or researching the latest trends in contemporary art, you can find her hiking in the countryside, always chasing the next rainbow.