Nos lamentamos, hipócritas, de no haberlo visto venir, pero sabíamos que irremediablemente escaparía de la sombra que lo cobijaba. Que llegaría hasta los lagos, salándolos, treparía las montañas y la edelweiss dejaría de ser flor. Avanzaría hasta los bosques para agriar sus frutas. Vaciaría los parques de risas, de besos los hogares. Malgastaría sabores, perseguiría los colores, emponzoñaría la música. Extinguiría los cuentos. Colmaría al hombre de incertidumbre, de aburridos pálpitos. Novios sin te quiero, caricias sin ancianos, juegos huérfanos de niños, sin perro.
El planeta ya no era de tierra, olía a desaparición.
Esta impresionante foto pertenece a Sustentator.
¡Marchando otro despojito!
Micro presentado a la VII Edición de RelatosenCadena de La Ser

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