Publicado en ¡Basta ya!, Esos locos bajitos, Esta noche te cuento, Microrrelatos indignados

Malditas diferencias

Imagenimagen extraída de la red

Ya queda menos. Te sumerges, a modo de despedida, en esa bañera, la más grande que habías soñado nunca. Tu piel contrasta con la espuma blanca. Tu cuerpo delgado se complace en el agua, tus manos intentan apresarla, te parece mentira ¡tanta! para ti sola. Desde la puerta, las dos hermanas llevan un rato observándote en tu empeño, animadas se desnudan y se meten contigo. Jugáis, os salpicáis, de repente, te detienes y lloras, rompiendo ese mágico momento. La más pequeña te consuela… “no llores, tonta, si nosotras te queremos mucho”. La mayor, que sabe qué te pasa, llama a su madre…

Cariño, si dentro de nada estarás otra vez aquí de nuevo, ya verás qué rápido pasa el tiempo”.

Te aferras a tu maleta ocupada de regalos, feliz, vas en busca de tu gente.

No quieres separarte de ellos. Les odias. Te arrepientes. No quieres volver la cabeza, ver sus lágrimas, ni que vean las tuyas. Esta es la cuarta vez, te ocurre siempre que llega este momento: dudas si vivir los veranos en esa maravillosa casa y tener que volver de nuevo a la penuria… te compensan.

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Micro presentado a «esta noche te cuento», http://estanochetecuento.com, el tema del mes de junio, en el laberinto, y este tan particular es de Miguel Jimenez Salvador, «El perro que no ladra»,  si quieres conocerle un poquito más aquí te dejo el enlace a su blog…

http://arktos-themis.blogspot.com.es

 

 

 

Publicado en ¡Jóvenes!, Esta noche te cuento

Este año, de vacaciones al norte

Mis hijas estaban encantadas con aquella casa rural que habíamos encontrado en internet. Preparaban su equipaje. A la de 11 años le aconsejé qué llevar. “Yo ya soy mayor para que me ayudes”, me espetó la de 13 con autosuficiencia, aún así, le recordé, que no se olvidara de lo más importante y necesario, que luego no se arrepintiera de no haberlo llevado.

 

Durante el viaje, la pequeña leía mi último libro “Los arándanos de Juan”, la otra escuchaba música de una banda pop que estaba revolucionando a las jóvenes.

Al llegar, les propuse ir a la playa. La menor, en traje de baño, esperaba en el porche, su hermana, sobre la cama, tarareaba con sus inseparables cascos. “Ponte el bikini” le dije cuando logré que me escuchara.

-No lo he traído, contestó sin inmutarse apenas.

-¡¡¡Tanta maleta y has olvidado los más importante!!!

-No, lo importante lo he traído.

Abrió su maleta, en una bolsita de plástico estaba su camisón y su cepillo de dientes… debajo; dos tazas, un paraguas, tres videocintas, dos álbumes de fotos, cuatro cancioneros, seis gorras, dos retratos, tres revistas, pines, cinco discos, llaveros, una carpeta con recortes de prensa… ¡TODO! de los Baquestribois esos…

 

Imagen                                            Imagen tomada de la red

 

A la kedada de ENTC, Urueña, Valladolid, teníamos que llevar un micro, y yo llevé este que acabas de leer.

Lo de la casa rural y todo lo relacionado con Jams, era la “trampa” que yo le tenía preparada; cada uno de los trabajos presentados, de una manera u otra, “debía” hacer alusión a su nombre. Me lo pasé bien, con su cara de extrañeza, cuando empezó a sospechar que en nuestros micros, había gato encerrado.

Un fin de semana muy especial, me encantó conocer a personas a las que llevaba meses leyendo, y ponerles cara y voz, fue sorpresivo y muy grato, con alguna, especialmente, y me reafirmó en esa teoría que reza; “el roce hace el cariño».

Daros las gracias, compañeros, ¡¡¡hasta la próxima!!!

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Publicado en ¡Basta ya!, Esta noche te cuento, Microrrelatos indignados

A las que estuvieron y están en esa isla.

Sé que las recuerdas… las carreras por el largo pasillo cada vez que te llamaba.

-Estoy en el váter, Tomás.

-¡Lo primero es atenderme a mí, no olvides gracias a quién comes!

No era menester, él te lo mentaba constantemente… corrías con las bragas casi por las rodillas para llevarle el vaso clarete.

-¡Y agradecida tienes que estar, mujer, jamás te he puesto la mano encima!

Entonces, pensabas en tu cuñado y en la suerte que tenías, que a tu hermana sí le dejaba marcas.

-Pero Tomás, estoy en cuarentena.

-¡Es tu obligación, eres mi hembra!

Apenas te daba tiempo a dejar a mi hermanito en el capazo y guardarte la teta aún rezumando tibio calostro.

-¡Mi madre parió once varones, dos más que tú y además faenaba en la era!

Se esfumó tu vida complaciéndole y cautiva en tu isla, se empañó tu pelo negro.

Has descansado, pero no lo dices, pensaríamos entonces que eres una desagradecida, que no te mereces los cuatrocientos setenta y cinco euros de su pensión, ¡que como comes gracias a él y nunca trabajaste!

Por eso sigues llevándole flores.

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Este micro participó en «Esta noche te cuento», mes de mayo, bajo el lema, en la isla de las mujeres.

Publicado en El amor y sus cositas, Esta noche te cuento

Pasó tu última fuente

Emilio entraba emocionado en el centro comercial para recoger un pedido de la librería. Al pasar por la fuente nueva, la de los chorros multicolores, una mujer de ojos tristes, apostada en la barandilla, reparó en él y le envió una sonrisa. Al tiempo que cerraba los ojos y pedía un deseo, lanzaba unas monedas que chapotearon antes de estrellarse contra el fondo. Él, apresurado y sin advertir el gesto, siguió su camino. Al notar que unas gotas le salpicaban, miró a su alrededor, ensimismada, como buscando el milagro. Malhumorada, huía de allí mascullando; “Ni un día más, ¡se acabó!, ni novios ni narices, esto de las fuentes y los deseos son tonterías”.

Cuando Emilio volvía de la librería, se cruzó con la mujer, atraído por su lacónica mirada le sonrió, pero esta, absorta, siguió su camino. Se sentó a admirar aquellas cascadas coloristas. Ávido, abrió el libro que acababa de adquirir; “Manual para encontrar a tu alma gemela” y se adentró en sus páginas. Momentos después se alejaba del lugar. Sobre el agua flotaban aquellos consejos que había ahogado decepcionado… “Esto de los manuales… ¡que embaucabobos!”

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Este micro participa en «Esta noche te cuento». La preciosa ilustración de este mes corre a cargo de Asun Buendía. Si queréis conocerla un poquito más os dejo los enlaces a sus blogs:

ImagenTe como: http://rosquillasalpoder.blogspot.com.es/  ,  http://tbtasuncion.blogspot.com.es/

Publicado en Esta noche te cuento

Desahogo emocional

Después del ansiado toque de campana, camina abúlico, con pies pastosos y arrastrando la mochila. Se topa con una formación de hormigas, las observa desganado. Finalmente resopla, y les habla, como confesándose…

“La culpa es de mi madre, y ese maldito mantel que me ha dejado sin propina, con lo bien que salía el colacao en el de los chinos. Luego, con Susana en el bus, ¡se creerá, la muy tonta, que me importa que se siente con el imbécil ese del pelo rojo! Más tarde, la seño, histérica perdida… “a copiar cien veces, ¡las papeleras no se caen sin querer por la ventana!”. Y para rematar, en el recreo, con el gilipollas gordinflón del Miguelón… “no puedo evitarlo, niñato, me pirran los bocatas de tu madre”.

Observa un cielo inquieto por la ventana de su habitación. Los truenos le aterran. Se quita las zapatillas del 37 y con una retorcida sonrisa mira sus suelas pringosas… “que se enteren todos de una puta vez quién es el más atrevido y el más fuerte”, masculla antes de caer rendido debajo de la cama.

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                                            imagen tomada de la red

 

 

Con este micro participo en ESTA NOCHE TE CUENTO, el tema del mes de marzo, Bajo la tormenta

 

Publicado en Con mucha miga, El amor y sus cositas, Esta noche te cuento

«Un buen marido, antes fue un buen hijo»

Eligió un vestido algo sobrio, aunque perfecto para la ocasión… ¡hoy conocería a sus futuros suegros!

Sentados a la mesa, la anfitriona miraba con reservas el anillo que ella presumía en su dedo, Carmen se hacía cargo, Simón sería el primero de sus cuatro hijos en independizarse.

Las conversaciones se cruzaban entre los comensales, cuando una voz sobresaliendo de las demás…

“Madre, ¡qué sabrás tú, si no tienes ni idea!”

Las palabras que atajaron aquél interminable silencio sonaron como una bofetada…

“Es verdad, hijo, si yo de eso no entiendo”

Terminaban el segundo plato cuando la misma voz, ahora más enérgica…

“¡No callarás, no, anda y ve a por el postre, porque lo que es la comida…!”

Entonces Carmen, se acordó de la mujer más sabia que pasó por su vida, se acercó a la que iba a ser su suegra, le comentó algo al oído y le entregó el anillo, se abrazaron emocionadas. Despidiéndose de todos con un recogido “lo siento, disculpadme”  huyó del hombre que hoy no llevaba puesta la máscara con la que ella le conoció.

La abuela y sus sabios consejos… “Cariño, desconfía de un hombre que no respete a su madre”

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Publicado en ¿Dulce Navidad?, Esta noche te cuento, Microrrelatos animalistas

Esta noche, cena con la familia

Mientras conduzco por la bulliciosa avenida… a riesgo de quedarme ciega por las tantas y derrochonas bombillas, voy repasando mi plan.

Repartiré besos y sonrisas a tutiplén, ¡como si me importasen esos desvirtuados festejos! Dejaré los juguetes bajo el moribundo abeto, a sabiendas que esos malcriados ya tienen demasiados. Durante la cena, esperaré paciente a que salga el bebé, entonces… los dejaré allí, secos, con sus mazapanes, cavas  turrones  y sus trasnochados y disonantes villancicos.

Todo transcurre como preveía. Cada beso, sonrisa y regalo en su lugar. Sentada a la mesa, acecho la puerta, ya viene, agarro el bolso, despacio arrastro la cremallera… de repente, el abuelo, desaforado, armado con cuchillo y tenedor,  repica la mesa al tiempo que vocifera:

«Pero ¡¡¡qué diantres es eso!!!, ¡¿dónde está el lechal?!»

No puedo creerlo, en una cama de barro, sobre un nido de patatas, aparece ella, verde, hermosa, redondita…

«Felicidades cariño: Col al horno con crujiente de sésamo, rellena de verduras caramelizadas al oporto con piñones y arándanos en salsa de almendras… esta Nochebuena hemos considerado que eres vegetariana».

Apenas contengo las lágrimas, emocionada saco la mano del bolso y abandono la pistola… para mejor ocasión.

Unknown                                                             Esta suculenta col rellena es de Google

 

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                             ¡¡¡FELICES FIESTAS!!!

Publicado en ¡Basta ya!, Esta noche te cuento

¡Cuánto ha cambiado este hombre!

Ahora se dirige a mí con respeto, sin insultos. A mis amigas y vecinas les habla maravillas: buena cocinera, excelente madre, ejemplar esposa. A veces, también llama a mis padres alabando y resaltando mis virtudes… ¡Si hasta me compra flores y antes, ni en mi cumple!

Aunque observo, que todo eso lo hace cuando está con alguien; nuestras hijas, mi hermano, su madre, la tía. Sin embargo, cada noche, cuando está solo tomándose unas copas y antes de caer rendido, me mira desafiante y me habla raro, palabras que creo se inventa… “jadelagranmismisma, yatasidcantotodie, jalatepudrasnelinfiern”.
Sospecho que lo celebra, se alegra de que una losa me cubra.

copadevinoNOV93. ¡CUÁNTO HA CAMBIADO ESTE HOMBRE!, de Mª Rosario Val Gracia (Rosy)

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 El dibujo es de Juanlu, ILUSTRACIONES PARA UN LOCO  

 

Publicado en Esta noche te cuento

En un ratito nos vemos

-Pacita, así no puedes seguir… cada día estás peor.

-Pero ¡si estoy de maravilla!, todo vuelve a ser como antes. Esta mañana después de desayunar, me besó, luego las llevó al cole… iban regañando, Julia tiraba de los rizos a su hermana, ¡cómo le enfada que se ría de su amiguita imaginaria!

-Venga, prepáralo todo… nos vamos.

-No, están al llegar… no puedo irme de esta casa, aún quedan juegos, secretos que descubrir, caricias, besos por estrenar…

-Si no vienes ahora, otros vendrán a buscarte… albas batas, píldoras coloristas… adormecerán tu memoria, al menos conmigo… estarás con ellos…

Sube a su cuarto y allí sobre la mesilla… les da un beso, los abriga en su pecho. Del cajón saca la pistola, con mano convulsa apunta a su cerebro. Caen al suelo… al mismo tiempo. El marco y el cristal se hacen añicos. La foto es del día del parto, donde su marido sostiene a las gemelas, cada una en un brazo… hoy de nuevo pintados en sangre, igual que aquella tarde cuando volvían del colegio, y se encontraron con ese loco que conducía su coche de frente al de ellos.

 

Twin babies looking over fathers shoulder
Twin babies looking over fathers shoulder

Foto tomada de la red

OCT138. EN UN RATITO NOS VEMOS, de Mª Rosario Val Gracia (Rosy)