Acababa de divorciarse, y sin saber por qué, recordó a Margarita. La nostalgia le llevó al anuario escolar de 1980, ¡allí estaba!, aquella chica tenía algo que la hacía diferente a las demás. Se preguntó, qué habría sido de todos ellos. Llevado por ese interés, se animó a reunirlos, sería la primera concentración de su promoción.
Jugar a identificar las caras con los nombres de sus antiguos compañeros les costó, a unos más que a otros. Decepcionante, que no acudiese Margarita, siendo el motivo especial del acontecimiento, pero lo fue más descubrir, quién se escondía tras ese elegante y apuesto hombre que él no recordaba en su promoción.
Imagen prestada de la red
Hola, Rosy.
Un buen micro, como siempre, que toca un tema muy interesante y que da mucho juego, pero lo que lo hace hermoso es la sensibilidad con la que lo tratas.
Por tanto, felicidades.
Un beso gigante.
Me gustaMe gusta
Hola Towanda, gracias amiga, por pasarte, aunque no sé ni cómo tienes tiempo… con tantos éxitos. Me alegro mucho, bonita.
Un abrazo grande, grande como mi pinar.
Me gustaMe gusta
El tema da mucho juego, pero tú lo has presentado de una manera que me ha encantado. Te felicito Rosy. Besazo 🙂
Me gustaMe gusta
Gracias Pilar, pero pecas de pasión de amiga… jajaja
Te agradezco tu visita.
Un beso enorme.
Me gustaMe gusta
Bonito recuerdo que nos dejas, a todos nos paso algo similar, tú lo cuentas y muy bien. Un saludo
Me gustaMe gusta
Gracias por tu visita Pancloro. Saludos
Me gustaMe gusta
Dios sabrá cómo terminaremos un día espero no como margarita quién sabe quizás un día no me llaman Sotirios me llamarán Sotiría(el nombre feminino de Sotirios. Muy sorprendente el final. Un abrazo, Sotirios.
Me gustaMe gusta
Gracias Soti, pero si hay que terminar como Margarita, pues no pasa nada, o sí, si con eso te encuentras a ti mismo, lo que no se debe hacer es no ser uno mismo.
Un abrazo, amigo.
Me gustaMe gusta