A mí no me importa que pierda las horas mirando mi álbum de cromos o que juegue con mis pompas de jabón cuando estoy en el cole, que a veces se le olvide mi nombre o que a la señora que trabaja en casa le llame mamá.
Esta noche esperaré a que se quede dormido para esconder su cachava… sin ella sé que no puede irse. No quiero que me pase lo mismo que a mi amiguita Rosana. Que desde que sus papás se llevaron a su abuelo a ese sitio que está lleno de viejos viene todas las tardes a estar con nosotros y llora cuando tiene que irse.


Qué tierno desde la mirada del niño y qué dura es la vida cuando a veces tenemos que optar por ciertas decisiones. Me ha gustado mucho Rosy.
Besicos muchos.
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Nani, gracias por esta visita que sabes, ¡me encanta!
Un besote
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