«Aquí estaré mañana», me contestó cuando le prometí que vendría a verlo al día siguiente. Pobre, no sabía que allí no existían otras opciones. Al día siguiente cumplí y él… también.
Me cuesta conciliar el sueño, su mirada al verme salir del geriátrico me persigue. Él tenía otra alternativa; llorarle.
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DIFERENTES REALIDADES
Desde hace tres meses, noche tras noche, ella aguarda en la barra del bar a que termine su jornada para confesarle lo mucho que le gusta. Él, que no la soporta, espera a que beba lo suficiente para llamar a un taxi y que se la lleve a su casa.
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Me encantan los dos, no podría decidirme por uno. Así todo, el geriátrico encierra un dilema con respuesta abierta que me atrae mucho.
Saludos
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Gracias nel, me gusta que te encante, 😉
Saludos.
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Rosy, son dos micros muy potentes. El segundo es genial, ya dejé un «me gusta».
Saludos.
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Potentes… bueno, nada del otro mundo Beto, pero me encanta que tengas tan buena opinión de ellos.
Un saludo.
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hola rosi totalmente de acuerdo con los anteriores comentarios´,…
saludos y bssss
toñy
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Gracias Toñy, me alegra que vengas a verme.
Un beso.
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El primero es muy duro.
El segundo me ha recordado a alguna pesada…
Besos.
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Jajaja, ya me dirás quien…
Gracias Toro por visitar mi pinar.
Un beso
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Qué interesantes relatos, muy cercanos pese a todo, o eso me parece, ya que ambos se centran en la capacidad del cerebro para afrontar el momento. Enhorabuena.
Un saludo
JM
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Gracias Juan, dos micros que exponen una realidad, demasiado diría yo…
Un saludo.
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Jo, cada vez se escribe menos (jeje). El primero es triste, como el morirse; el segundo lo es aún más, morirse en vida.
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Sí, una historia en cincuenta palabras…
Bien Ximens, veo que se capta bien que su padre muere.
Gracias por leerme.
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