Con gesto inquieto ordenas el plato y el vaso vacíos en la bandeja, después la colocas sobre tus rodillas.
Se abre la puerta y él entra. Crees que te dedica una sonrisa y piensas que hoy está más guapo, que el pelo le brilla. Tus ojos se iluminan cuando una mariposa de fogosos colores va a posarse sobre tu cabeza, pero con gesto zalamero el hombre te la ahuyenta. Sale volando por la ventana y tú con ella. Te escapas con los tuyos, ¡les echas tanto de menos!
Te coge la bandeja, el suave roce de su mano te trae de nuevo, ahora eres tú quien le sonríe. Le preguntas por los claroscuros de las paredes, y qué hacen tantos palitos negros pintados en ellas. No te contesta. Se marcha cerrando la puerta, pero tú sabes que volverá, aún le queda una vez más por venir, siempre las cuentas.
En una minúscula y contigua habitación el hombre abandona la bandeja sobre la destartalada mesa. Otro hombre, tan desaliñado y astroso como él, le ofrece un pitillo, confiado le comenta:
«La chica me mira con ojos tiernos, y empieza a confundir las polillas con las mariposas… a ver si con un poco de suerte esta cae, que no me pase como con la última, que el papaíto llegó a tiempo con la tela y me quedé a dos velas».
Los personajes no se dejan definir a la primera, y eso les da el misterio que te hace seguir leyendo; luego ya van cobrando forma, al menos en la mente. Resulta un decorado de penoso cautiverio. Muy interesante.
Juan M
Hola amapola, está basado en un hecho real, ocurrido hace años en Méjico. Aunque los secuestros a niños, terminen de maneras diferentes, en todos hay un denominador común, el vil metal.
Gracias por comentar.
La verdad es que nada más colgarlo me «arrepentí». A partir de ahora, creo que me acogeré a esa máxima que oí un día…»yo lo lanzo al aire, cada uno que interprete lo que quiera»
Gracias Yashira, eres un cielo.
Un beso.
Rosy, el relato es muy bueno. Cuando lo leí en ENTC. me confundí un poco, porque no lograba relacionar «tela» con dinero y la expression «quedarse a dos velas», es que por aquí (R.D.) no las usamos. pero luego que conozco los significados coincido que es triste, pero bueno.
Bueno Beto, no te preocupes, lo importante es seguir creciendo en esto de «juntar palabras», por lo menos has conocido dos expresiones muy usadas en España. 🙂
Gracias amigo.
Los personajes no se dejan definir a la primera, y eso les da el misterio que te hace seguir leyendo; luego ya van cobrando forma, al menos en la mente. Resulta un decorado de penoso cautiverio. Muy interesante.
Juan M
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Hola Juan, trato de plasmar la distorsión que sufren frecuentemente las personas que están encerradas mucho tiempo.
Gracias por tus palabras.
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Bueno, intriga tiene el relato, no te digo que no, enhorabuena.
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Hola amapola, está basado en un hecho real, ocurrido hace años en Méjico. Aunque los secuestros a niños, terminen de maneras diferentes, en todos hay un denominador común, el vil metal.
Gracias por comentar.
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Quizás en esta versión te queda más claro, pero en ENTC también lo entendí y disfruté. Al menos eso creo, sigo viendo lo mismo.
Besos y suerte.
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La verdad es que nada más colgarlo me «arrepentí». A partir de ahora, creo que me acogeré a esa máxima que oí un día…»yo lo lanzo al aire, cada uno que interprete lo que quiera»
Gracias Yashira, eres un cielo.
Un beso.
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Rosy, el relato es muy bueno. Cuando lo leí en ENTC. me confundí un poco, porque no lograba relacionar «tela» con dinero y la expression «quedarse a dos velas», es que por aquí (R.D.) no las usamos. pero luego que conozco los significados coincido que es triste, pero bueno.
Saludos.
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Bueno Beto, no te preocupes, lo importante es seguir creciendo en esto de «juntar palabras», por lo menos has conocido dos expresiones muy usadas en España. 🙂
Gracias amigo.
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