Entendiste que la vida había que valorarla, por eso no te costó decir que no, aunque sí ponerte en su contra y orgulloso de no seguir su atavismo, te procuraste un futuro digno y ausente de maltratos.
Tu padre nunca se enteró que cuando acababas con sus clases yo te impregnaba el alma de empatía, conmiseración, respeto… y ahora las pones en práctica en la clínica veterinaria donde trabajas.
A ti te cogí a tiempo. Con tu padre no tuve la misma suerte… siguió los pasos de tu abuelo.
Te envío la foto, cuídala, lleva conmigo mucho tiempo. Cuando tengas a quién enseñársela, cuéntale que tenías diez años cuando te la mostré por primera vez. Espero que te haga la misma pregunta que me hiciste a mi…
“¿Quiénes son esos dos bebés, abuela?”


Bien por ti.
Sembraste bondad.
Besos.
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«Hay que trabajar en las raíces».
Gracias por pasarte Torito.
Abrazos animalistas
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El triunfo de la constancia y el amor desde el silencio. Muy bien relatado.
Feliz día de la madre 🙂
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¡GRACIAS!. Feliz día también para ti.
Un abrazo Pilar
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Las buenas enseñanzas pueden elimiar cualquier vestigio de maldad. Hay ternura en este relato.
Saludos.
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Es una abuelita entrañable, me encanta.
Gracia Beto, un saludo
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pensemos en que triunfe más el amor que la maldad, seamos optimistas!!!
bonito relato.
saludos , rosi
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Hola Toñi, sabes quién acaba de irse no??? ha quedado precioso, ya te contará ya… jajaja un beso y gracias por pasarte.
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Si te apetece compartir tus relatos echa una ojeada a esto.
http://280ypunto.blogspot.com.es/
Un saludo.
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Vale, lo tendré en cuenta… muchas gracias.
Un saludo
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Hola, Rosy.
¡Qué legado más bonito!
Tenemos que creer más en lo bueno que en lo malo. Bien es cierto que lo segundo tiene mayor resonancia social, pero de lo primero hay mucho más de lo que nos pensamos.
A partir de hoy sólo aceptaré pensamientos en positivo que sumen.
Un beso muy grande, rebonita.
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Pensar en positivo, así funcionarían mejor muchas cosas.
Un besazo enorme PRECIOSA,
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La foto me ha encogido. No te imaginas hasta dónde. Qué vergüenza.
😦
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Sí, la foto se las trae, me gustaría saber quién es el torero y si su hijo siguió sus pasos… o mejor no, deja.
Un beso Sbm.
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Qué foto más triste no? Pero el relato infunde esperanza. Un beso.
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Esta foto es la más terrible que yo he visto en relación con el mundo taurino. No se ve sangre, no se ve maltrato hacia el animal, pero en cambio se palpa la degradación, la bajeza y vileza del ser humano. Querer enseñar a CASI UN BEBÉ, a terminar con la vida de alguien, (para mí, ese animal es «alguien» aunque la RAE no lo contemple), es hacerle creer que algún día pueda arrebatársela a cualquiera… ¿por qué no?
Siento asco por ese padre, por el niño, una enorme tristeza…
Gracias Maitetxu por leerme.
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