Compraba el pan, la carne, el pescado, la fruta… en el pueblo de al lado, decía que era más grande y más bonito. No le gustaba su iglesia, demasiado gótica, tampoco el cura, demasiado viejo. Detestaba a los niños, no le dejaban dormir la siesta. No se mezclaba con su gente, ¡ella no merendaba mortadela!.
El domingo, a la salida de misa, algunas mujeres murmuraban que… de una caída en el baño, otras… de una cuerda colgada en el desván. Los más mayores… de un escape de gas. De un ataque al corazón, cuchicheaban algunos jóvenes.
De repente desaparecieron todos… cuando vieron que el médico venía acompañado del forense.
2 comentarios sobre “Pidió socorro y nadie la auxilió”
En este relato lo cuentas todo, todo, tan clarito que no dejas espacio a la imaginación (jeje, como en siguiente del toro). Es lo que tiene los individualista. Me ha gustado lo de la mortadela.
Es verdad, desde que empieza el relato ya casi se la están cargando…jajajajaja
No se me da muy bien matar…. ya aprenderé, ya.
Gracias por comentar,¡todo un lujo!
En este relato lo cuentas todo, todo, tan clarito que no dejas espacio a la imaginación (jeje, como en siguiente del toro). Es lo que tiene los individualista. Me ha gustado lo de la mortadela.
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Es verdad, desde que empieza el relato ya casi se la están cargando…jajajajaja
No se me da muy bien matar…. ya aprenderé, ya.
Gracias por comentar,¡todo un lujo!
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