Querida niña, esa pena es tuya, deja que te atrape, que esté contigo mientras palpites, que su recuerdo sea tu dueño y que perturbe tus sueños, de noche, todos los días; no pretendas vivir sin esa agonía. Que esos instantes atroces, de sus penes humillando tu espíritu, forzando tu esencia, no se vayan nunca. En tu mente, eternamente imborrables, diez garras manoseando tu cuerpo, maltratando tu estima. Porque para que el mundo te crea y ellos paguen por su mala vergüenza, no solo tienes que estar rota por dentro, también por fuera tienes que parecer que estás hecha una mierda.

Muchas felicidades Rosy. No te falta ni te sobra nada. Me alegro mucho de que hayas sido finalista.
Besicos muchos.
Me gustaMe gusta
Gracias Nani, aunque no sea esa la finalidad, la ilusión de que te «premien» es grande.
Un beso enorme.
Me gustaMe gusta