Me despierto con un peso molesto en la tripa. Me retiro el pie de mi hermana la pequeña. A punto de quedarme dormida, se me clava en la espalda una rodilla; la de mi hermana la mediana. Habrá que comprar otra cama, mañana hablaré con mamá, dormir así es una lata.
Al entrar en la cocina encuentro a papá con la mirada abatida… (se me hace raro verle en casa por las mañanas) intentando rellenar el sobrante de mis zapatillas que, desde hoy pasarán a mi hermano. El abuelo contempla la radio. Me habla de cuando él y la abuela la compraron a plazos y de cómo llenaba sus días. Se rasca la boina y mira hacia arriba… como pidiendo su consentimiento. Se le humedecen los ojos, pero lo achaca al vaho de la olla, donde cuecen patatas y la berza… una, bien hermosa, que le regalaron ayer en el mercado. Me acerco a mamá y le doy un beso. Decido no molestarla con tonterías. Salgo deprisa con mis libros bajo el brazo, y ahí la dejo, sentada en su silla de enea, peleándose con el cuello y los puños de mi bata del año pasado.
Imagen tomada de Google
Este micro participa en «esta noche te cuento»
http://estanochetecuento.com/urge-vender-radio-en-buen-estado-rosy-val/
LA RADIO en un relato, 13 de Febrero. Día Mundial de la Radio

