Parafilia

No recuerda su niñez sin una canica en las manos. Era un fiera jugando con esas bolas de colores. Las tenía pequeñas, medianas, grandes. De las primeras andaba sobrado, se las fue ganando una a una a los chicos del barrio. De las segundas tenía menos, las robaba del tarro que su hermano tenía escondido en el armario. Sin embargo, de las últimas, que eran las más difíciles de conseguir, atesoraba unas cuantas. Se las regalaba el hombre de la esquina cada vez que le hacía uno de esos mandados. Él conocía muy bien a la gente del barrio y solo tenía que llamar al timbre y preguntar con su voz de chiquillo que si por favor le abrían la puerta. Se enteró de más mayor. Entonces, no sabía que cuando una mujer se encontraba sola en casa, era más fácil forzarla, sobre todo si tenía más de setenta años.

Respuestas

  1. Uyyy qué final, Rosy. Me ha encantado!!
    Alegrçi de leerte.
    Besicos muchos.

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  2. Nani, qué ilusión que te haya gustado… llevaba tiempo sin colgar alguno de mis escritos, a ver si me pongo al día.
    Muchas gracias por tu visita.
    Un besote ¡enorme!

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About the author

Sophia Bennett is an art historian and freelance writer with a passion for exploring the intersections between nature, symbolism, and artistic expression. With a background in Renaissance and modern art, Sophia enjoys uncovering the hidden meanings behind iconic works and sharing her insights with art lovers of all levels. When she’s not visiting museums or researching the latest trends in contemporary art, you can find her hiking in the countryside, always chasing the next rainbow.