Ya no se acuerda que nunca vendrán

Rehace su moño con dos horquillas y se unta bien de colonia. Espera feliz en su mecedora.  Un ajado bolso de charol cuelga de su muñeca, dentro, dos alianzas de oro grabadas, unas agujas, un patuco y la rebequita de lana, antaño blanca, que paciente aguarda su otra manga. Tiene dos cosas muy importantes que decirle a su hija; que su padre se ha ido de casa y que si nace niña, la llame como a ella. Durante la espera, canturrea palabras sueltas: noche, árbol, coche, carretera… En el centro todos lo saben; que hoy tampoco nadie vendrá a verla.

Imagen prestada de la red

Respuestas

    1. Vieja y sola… doble pena, sí.
      Un abrazo Margarita.

      Me gusta

Deja un comentario

From the blog

About the author

Sophia Bennett is an art historian and freelance writer with a passion for exploring the intersections between nature, symbolism, and artistic expression. With a background in Renaissance and modern art, Sophia enjoys uncovering the hidden meanings behind iconic works and sharing her insights with art lovers of all levels. When she’s not visiting museums or researching the latest trends in contemporary art, you can find her hiking in the countryside, always chasing the next rainbow.