Fantasía y sin razón

Confeccionaban sus propias alas. Tenían unas para cada ocasión y en todos los colores. Para pasearse por las ciudades, Sílfides se vestía las de polivinilo, iguales a los tubos, mangueras y mayoría de juguetes para niños, ya que soportaban tormentas, heladas y todo tipo de vientos. 

Las de poliestireno —ligeras y suaves al tacto—, Dríades las utilizaba para sobrevolar los bosques en las tardes apacibles y con sol. Sus favoritas eran las blancas, semejantes a los protectores de aparatos domésticos y las bandejas para hamburguesas. 

Las preferidas de las Oceánides eran las de polipropileno, idénticas a las bolsas, los envases de los yogures, las botellas del agua, del aceite, las pajitas… básicamente porque aguantaban muy bien el frío y la humedad. 

Sin duda, estas hadas eran las más chics y modernas de las leyendas mitológicas: les encantaba ir a juego con los Océanos, especialmente con el Pacífico.

Esta imagen la he tomado prestada de internet

Respuestas

  1. Qué bien narrado este problema que nos ha hecho ensuciar tanto y con tan mal remedio. Felicidades, me ha gustado mucho.
    Besicos muchos.

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    1. Muchas gracias Nani, en efecto, creo que el ser humano no tiene remedio.
      Un abrazo grande

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About the author

Sophia Bennett is an art historian and freelance writer with a passion for exploring the intersections between nature, symbolism, and artistic expression. With a background in Renaissance and modern art, Sophia enjoys uncovering the hidden meanings behind iconic works and sharing her insights with art lovers of all levels. When she’s not visiting museums or researching the latest trends in contemporary art, you can find her hiking in the countryside, always chasing the next rainbow.