Termina de ponerse los guantes. Retira la sábana. La luz del foco palidece. El bisturí se estrella contra el suelo. Con un ímprobo esfuerzo trata de mantenerse erguido.
Mejor lo hará abrazado a ella. Mas cómo decirle que deshaga su maleta; la niña ya no irá al campamento de verano.
Imagen prestada de la red
Microrrelato finalista mes de septiembre en «cincuenta palabras».
http://www.cincuentapalabras.com/2015/09/el-forense-y-una-llamada-cancelada.html#comment-form
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